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El decálogo cardiológico para practicar deporte en verano por IDOVEN

El decálogo cardiológico para practicar deporte en verano por IDOVEN

Practicar deporte a altas temperaturas se puede convertir en una actividad de riesgo si no se toman las medidas adecuadas.

En el post de hoy os enseñamos qué efectos tienen las temperaturas elevadas en nuestro cuerpo, cómo detectar signos de alarma y os recomendamos unos pequeños cambios en las rutinas deportivas para poder seguir haciendo ejercicio durante los meses de verano.  

Desde IDOVEN recomendamos continuar con la práctica deportiva en verano, con medidas de adaptación y control gracias al uso de nuestro dispositivos, para poder realizar ejercicio físico de forma segura y saludable.

El ejercicio en ambientes calurosos, produce una serie de cambios fisiológicos que pueden afectar negativamente al rendimiento. Dichos cambios trabajan conjuntamente para poder mantener la presión arterial estable, bajar la temperatura corporal y mantener, en la manera de lo posible, la función muscular que demanda la actividad que estemos realizando. 

Todo deportista que haya entrenado con altas temperaturas, habrá experimentado un incremento de la frecuencia cardíaca a medida que avanza el entrenamiento pese a no incrementar la intensidad del mismo. Este fenómeno es especialmente acusado cuando se realizan esfuerzos de media o larga duración en ambientes calurosos (30ºC - 35ºC), principalmente relacionado con el nivel de deshidratación y la temperatura corporal. 

Al hacer ejercicio en los días de calor podemos presentar algunas de las enfermedades relacionadas con el calor: mareos, síncopes, contracturas musculares. Si no se detectan a tiempo, tu estado físico puede empeorar y provocar una urgencia que precise atención médica. Algunos de los signos y síntomas que se preceden son: calambres musculares, náuseas o vómitos, mareo, sensación de debilidad, cansancio, cefalea o aumento de la frecuencia cardíaca. Puedes conocer el estado de tu corazón entrenando en verano gracias a nuestros dispositivos, que además se pueden mojar sin problemas en la detección de señal cardíaca. 

Decálogo IDOVEN del deportista: 

    1. Modifica tus rutinas: la principal recomendación es cambiar la rutina de entrenamiento habitual por ejercicios que se practiquen en el agua o cerca de ella. De esta forma, se contrarresta el efecto del calor y el cuerpo funciona mejor debido al efecto refrigerante del agua. Además, el verano es un buen momento para aumentar la masa muscular, realizando ejercicios de fuerza, ya que al entrenar grupos musculares aislados, no implican tanto esfuerzo. 
    2. Adapta tus horarios: evita practicar deporte en el exterior (ciclismo, carrera) durante las horas centrales del día, cuando las temperaturas son más altas.  Ten en cuenta que la temperatura corporal, siguiendo un ritmo circadiano, es más baja a primera hora de la mañana y alcanza su máximo pasado mediodía, hasta las seis de la tarde, por lo que la franja horaria más conveniente para salir a entrenar es la tarde-noche, cuando el sol comienza a descender o bien a primera hora de la mañana..
    3. Aclimátate: debemos acostumbrarnos, poco a poco, al calor sofocante,  es un proceso conocido como “aclimatación”, que implica hacer ejercicio en ocasiones, por elección, cuando el día es más cálido. Este enfoque puede ayudar a acondicionar nuestro cuerpo para que pueda soportar mejor el calor. No obstante, la aclimatación debe ser siempre gradual: la mayoría de nosotros nos aclimatamos después de unos cinco o diez entrenamientos en clima caluroso. Estas sesiones deben ser más cortas que las habituales.  
    4. Hidrátate: no esperes a tener sed. Para evitar la deshidratación, debes hidratarte antes, durante y tras la actividad física. Antes: unos 20 minutos antes. Durante, reponiendo líquidos cada 20-30 minutos de ejercicio, con unos 200-400 ml de agua, preferentemente. Tras el ejercicio, acompañado de algún fruto seco. Debemos escoger bebidas sin azúcares añadidos y evitar aquellas bebidas con cafeína, teína o taurina y el alcohol, ya que aceleran el proceso de deshidratación. 
    5. Adapta tu outfit: usa ropa muy ligera, transpirable y cómoda. En caso de que realices deporte en exterior, utiliza gorra y gafas de sol. 
    6. Hidrata y protege tu piel del sol: usa protector solar y si durante el ejercicio pasas por una fuente, mójate. 
    7. Reduce la intensidad: las rutinas de ejercicio cardiovascular o de resistencia, aumentan las pulsaciones, que se une al aumento de las mismas que se produce cuando realizamos ejercicio a una temperatura exterior elevada. 
    8. Descansa: duerme entre 7 y 8 horas. 
    9. Cuida tu alimentación: ingiere alimentos frescos y frutas. Si ya es bueno tomarlos durante todo el día, es básico hacerlo antes de salir a practicar deporte. Las frutas que más agua contienen son la sandía o el melón, y además también nos aportan vitaminas y minerales.
    10. Monitoriza tu corazón: Si no te encuentras bien al realizar tu actividad física o sientes presión en el pecho, mareos o dolor es mejor que monitorices tu corazón con nuestros servicios para poder eliminar cualquier patología que pueda estar afectando al correcto funcionamiento del mismo. 

Si tienes cualquier duda o consulta, o tienes interés en ver cómo los servicios de IDOVEN pueden llegar a tu país o destino escríbenos a: contact@idoven.ai